2 de febrero de 2016

Analogía

Estábamos contentos, nos reíamos de todo y por nada, teníamos calor a pesar de estar bajo cero. Nos mirábamos pero no nos veíamos, cantábamos y no sonaba bien. El mundo daba más vueltas que una noche cualquiera, y nos señalaban, pero nos daba igual. Nos tumbamos en el suelo, todo parecía estar bien. 
Al principio todo era fantástico, ¿quién nos iba a parar?, ¿dónde acabaríamos? Risas y abrazos. En cierto momento, sin previo aviso todo se volvió un poco menos claro, ¡todo giraba tan deprisa, que no nos dejamos nada dentro!
Y al final, como todo, se acaba. Te levantas, es domingo y todo duele, la luz duele, la música duele... Y lo que recuerdas, es lo bonito, es lo feliz, lo que quieres y vas a repetir, por mucho que duela al amanecer.
No, no estábamos enamorados, mejor que eso, estábamos borrachos.

22 de diciembre de 2015

Bajo la almohada

Ayer miré bajo la almohada y vi.
No debí de mirar,
lo que no quería ver.

Volví a mirar bajo la almohada,
esta vez ya no ví, 
cerré los ojos,
o directamente no los abrí.

Me dio miedo ver
así que no volví a mirar
no sabía qué hacer.

Por no querer ver
por no saber mirar

Por mirar bajo la almohada
vi sueños rotos, 
vi sueños cumplidos,
vi sueños grandes
y pequeñitos.

Me dio tanto miedo saber
que guardaba todo eso bajo la almohada
que no quise ver, no quise cumplir,
no quise arreglar, no quise guardar,
no quise olvidar.




21 de noviembre de 2015

Comida y Cama

¿Por qué la sociedad se empeña en quitarnos todos los placeres existentes? Perdonadme, seré más concreta. ¿Por qué nos quitamos todos los placeres existentes? Porque sí, porque queda muy bonito echarle la culpa de todo a la sociedad, pero no os olvidéis que la sociedad la formamos todos y cada uno de nosotros, y que si algo no te gusta de ella, cámbialo, quejándote no arreglas ni un descosido.

Pues bien, retomando el tema de los más que exquisitos placeres del ser humano.. Qué puede haber mejor que comer, que dormir, que el sexo.. Y entonces, por qué está tan mal vista la gente gorda, se tachan de vagos a los que disfrutan de las siestas, y nos escondemos y nos juzgamos tanto para y por follar. Mi no entender na-da.

Fotos y fotos y fotos en todas las redes sociales habidas y por haber de cuerpos de gimnasio, mientras que las personas que van a la playa con el flotador ya de casa no tienen ni una sola foto torrándose al calentito sol.. Puede que sea por una razón, y es que las personas que no disfrutan del placer de comer (y cuando digo comer no incluyo la comida de pájaro que venden en forma de galleta que tienen -34 kcal/g) y sufren por no llegar aún a su cuerpo idealizado, solo son felices cuando obtienen 25 likes en sus fotos, mientras que los del club del flotador no necesitan aprobación en forma de pulgar hacia arriba.

Siguiendo la lista, despertarse cualquier día más tarde de las 12:00 pm, la hora perfecta para empezar por el desayuno y continuar con la comida; dormir esa siesta en la que miras el calendario antes que el reloj de lo a gusto que has estado en el sofá esos "5 minutitos y me pongo a estudiar", hacerte un único ser con tu propia cama un domingo cualquiera.. ¿qué tiene de malo? ¿qué pasa, no tienes corazón? Quizá, las personas que adoran su cama, no sea precisamente porque son unos vagos y se tiran todo el día en ella, sino todo lo contrario, la echan tanto de menos durante los días laborables, que llega el fin de semana, y después de mucho cansancio acumulado, llega el ansiado reencuentro. (Querer a tu cama más que a tu pareja está ya permitido)


Por último y no por ello menos placentero.. el sexo. Ese tema tabú del que nadie puede hablar si ha cumplido los 40, que tanta vergüenza da pero que todos practicamos, sea solos o acompañados. Si no es nada malo, no hay que esconderse. Esconderse deberían de hacerlo los que nos roban, que es es muy muy malo y mírales, nos sonríen incluso...

¿No es precioso el día en el que llevas a cabo las tres?
En fin, yo asumo que adoro comer; que mantengo una relación seria con mi cama a pesar de que a veces la engañe con el sofá; y que follo, sola y acompañada, aunque ojalá lo hiciese más a menudo. Y sí, soy muy feliz.

Dime que lo haga

Dime que lo haga y te escribo verso a verso a qué saben tus besos, porque sé contar cuentos bonitos, pero más me gusta todavía si soy yo quien los invento, y así poder decir algo sobre la luna sin falta de que se haga de noche, sobre tu risa y mi prisa por volver a oírla. Si te sientas en el suelo, a mi lado, te relato, poco a poco, cómo son esos labios que cierran promesas que nunca salieron de mi boca, cómo sonríen y como los muerdo. Dame unos instantes y haré de tu boca un poema sin palabras ni puntos, ni comas.

15 de noviembre de 2015

Nadie decide

Y me inspira a crecer, y recorrer el mundo sin pensar en el por qué de la gente mala, en el por qué de sus mentes perturbadas, en el por qué de la decepción. Y me ayuda a seguir sin tropezar, que si me caigo me caeré con todo y casi que por voluntad. Nadie decide.

Estos algos que llevamos

Dentro hay algo que no tiene nombre, ni forma, ni color. Hay algo que todos tenemos pero que nadie nunca ha visto. Creo que cada uno tenemos algo diferente, pero que se describe con las mismas palabras, quizás nos faltan palabras. Hay algo aquí dentro, os lo prometo, lo sé porque se mueve, y a veces lo oigo. No sé si es grande o pequeñito, ni siquiera sé si sus ojos son como los míos, bueno, tampoco sé si tiene ojos. Pero si sé que me mira, y desde muchas perspectivas además. Me gusta imaginar que es algo grande, y que está esperando para salir, en algún momento, y cambiar, de todas las formas, todo esto.

23 de junio de 2015

Boca arriba

Me gusta tirarme en el suelo, me encanta. Te tumbas en cualquier superficie, sin ningún pretexto y miras al cielo, lo mismo da si es de día o de noche, si hace sol o estamos bajo el diluvio universal, la sensación de estar ahí, en ese preciso instante, de sentirte y de darte cuenta de lo que está pasando a tu alrededor es cuanto menos fantástica. Todo puede salir mal, pero aún así tienes esa sensación de no estar en el mundo salvaje y apurado en el que vivimos, no hay problemas cuando te tumbas en mitad de la acera, los problemas solo los ves una vez te pones en pie. Estés solo o acompañado, sea noche de sábado o tarde de lunes, boca arriba todo sucede más despacio, el aire entra mejor. Boca arriba miras, ves, observas y admiras todo lo que hay más alto de tu propia cabeza y que de pie ignoras. Boca arriba tu cuerpo es más tuyo. Y a pesar de todo, duermo boca abajo.

24 de abril de 2015

Demasié

Perdona, estás demasiado para mí.

¿Demasiado qué? demasiado gorda, demasiado delgada, demasiado alta, demasiado baja, demasiado plana, demasiadas curvas, demasiado tonta, demasiado lista, demasiado blanca, demasiado morena, demasiado mayor, demasiado pequeña, demasiado ridícula, demasiado seria, demasiado fea, demasiado fiestera, demasiado independiente, demasiado luchadora, demasiado inconforme, demasiado reivindicativa, demasiado responsable, demasiado segura de ti misma, demasiado libre, demasiado habladora, demasiado callada, demasiado reflexiva, ¿demasiado en general?

Para la sociedad puede que estés demasiado de todo eso que has dicho, para mí tan solo estás demasiado bonita cuando te quieres incondicionalmente, cuando te quejas de la publicidad, del marketing actual, de la imagen contradictoria e incomprensible que esperan que tengas, cuando luchas, cuando ríes, cuando eres demasiado tú, aunque nunca sea demasiado.




15 de abril de 2015

Go away

Si te sientes libre y arropado, si tu hogar no tiene dirección fija, si sabes echar de menos y aún así no necesitar, te invito.

Si te gusta no saber, solo por el placer de conocer, si prefieres ser el nuevo, si cambiarías un mapa por dos aventuras de más, te incito.

Si cuando llueve te mojas y cuando hace sol achinas los ojos, si con el viento haces que vuelas y con la nieve bolas, te insto.

Si has llorado, has reído, te has enfadado y disculpado sin importar con quién, si adhieres a tu personalidad un poquito de las de los demás, si te gustan los momentos de soledad, te tiento.

Si no conoces los por qués, si no sabes tomar decisiones importantes, si no te gusta entenderlo todo, te empujo.

Si tienes manías, si  a veces te sientes el raro, si hay cosas de ti que no sabrías explicar, si sabes ver más allá, te animo.

Si quieres querer lo que haces y hacer lo que quieres, si pensarte las cosas se queda en segundo plano, si prefieres arrepentirte a no haber hecho, te sugiero.

Si eres, si vas a ser, si nunca dejarás de serlo, te pido.

Te invito, te incito, te insto, te tiento, te empujo, te animo, te sugiero, te pido que me acompañes. 


27 de marzo de 2015

Dear...

Para todas aquellas personas que están abonadas al "ya no me haces caso" "pasas de mi" "no me saludaste" y demás frases que, personalmente, detesto.

Para las que todo lo hacen bien y solo ven el fallo en la persona que tienen en frente, sobre todo si hablamos de relaciones interpersonales.

Para las del "yo no le abro whatsapp a nadie".

Para las del "yo no sé hacer esto, ni lo otro, ni lo de más allá, pero tampoco lo voy a intentar."

Para las del "cuanto sufro, sufrí y sufriré, qué difícil es mi vida, soy una mártir, oh dios.."

Para las que tienen como lema Mis problemas son los más grandes del mundo, y no tienes.

Para las personas victimistas de vocación.

Para las personas falsas.

Para las que se pasan el día diciéndoles a los demás los doscientos cincuenta y ocho mil complejos físicos que tienen pero que luego se exhiben sin ningún atisbo de vergüenza.

Para las personas que no ven más allá del físico ideal que ni ellas mismas tienen.

Para las personas que no cultivan lo más mínimo la mente, que infravalora el saber, la cultura y presumen de ignorancia.

Para las que siempre están enfadadas con el mundo, porque no son tal y como quisieran ser, aunque luego no mueven un dedo para conseguir hacerse como desean.

Para las que desprestigian a los demás, las que apartan a los diferentes, las que no quieren abrir la mente aunque no cierran la boca.

Para todas esas personas vacías, para las sanguijuelas emocionales, para los cansos, para todas esas personas.


ME LA SUDA

15 de marzo de 2015

P e r s e v e r a n c i a

Y he tardado tanto tiempo en darme cuenta que ahora mismo lo que siento por dentro no es ni pena ni rabia. Las claves del éxito están claras, pero para conseguirlo hay que tener todas y cada una de ellas, pues son las llaves de una puerta vieja, grande y muy pesada, que sino abres todas y cada una de las cerraduras y empujas fuerte, no lograrás abrir ni en veinticinco intentos. La llave del esfuerzo, la llave de la constancia, la llave del sacrificio y la llave que más pasa desapercibida, la más pequeña de todas pero que a su vez resulta ser la más difícil de conseguir y también la más delicada, la de la confianza.
Es importante conseguir el llavero con todas y cada una de ellas, importante por no decir imprescindible, y si una no acaba de encajar, será que no hemos hecho uso de la más apropiada.
Cuando consigues las tres primeras claves, cuando eres y estás por y para ello, cuando sabes cuales son tus prioridades y disfrutas llevándolas a cabo, has de pararte a pensar si realmente lo estás haciendo bien. Si tienes todo lo que necesitas para crecer. Sin confianza, motivación, si no te crees capaz de hacerlo, jamás lo lograrás. Es un hecho. Hay personas que pueden llegar a sus metas sin apenas esfuerzo, pero siempre con y gracias a la confianza.
Es difícil verse caer una y otra, y otra, y otra y otra vez, pero más duro es no saber por qué. Ahora, que has tenido tiempo a pensar, ahora que se ven mejor las cosas desde fuera, ahora que ya es tarde, es cuando tienes el por qué, y de regalo una sensación de mierda. He perdido el tiempo, está claro, pero no por haberme caído una y otra y otra y otra vez, sino porque no hice uso de todas las llaves que debía, porque no supe ver qué fallaba a tiempo, porque no me fijé en lo que más importaba.
Aún así, agradecer sin duda alguna a todo aquel que en casi todo momento pudo dejarme ver la pequeña y escurridiza llave que nunca pude hacer mía.

Próximo objetivo, todas las llaves al llavero. Abrir todas las puertas de par en par. Y quién sabe, quizás volver a enfrentarse con aquella vieja puerta, una vez más.

La hormiguita no se hizo amiga de la cigarra porque la cigarra cantaba mal, no porque no pensasen igual.

31 de enero de 2015

Winter

Una y otra vez, tic tac, tic tac, tic tac, cada segundo que abandona el reloj anega la habitación de un silencio cómodo, tan solo roto por las gotas de lluvia que se dejan caer contra le ventana empujadas por el fuerte viento que tenía como objetivo derribar. Derribar todo lo que se encontrase en el camino, la calma, la armonía de lo cotidiano.. Nada nuevo, si es invierno, ¿no?
Todas las luces apagadas para que así la oscuridad abrazase esos pensamientos que velozmente llenan la habitación, y al mismo tiempo la vacían, componiendo así un ritmo estrepitosamente silencioso de idas y venidas, de ideas que nacen y se mueren, de deseos que se pierden en la inmensidad de unos escasos metros cuadrados. 
Es cierto que con un poco de música, una lámpara o quizás un poco de compañía este ambiente moriría, pero por qué acabar con todo lo que no parece alegre, por qué no disfrutar de la soledad de un día frío de invierno, un poco de reflexión y una buena cura de nostalgia, por qué no recordar, elegir qué olvidar y limpiarnos por dentro, ¿por qué no? ¿Por que no parece divertido? ¿por que no parece alegre? quizás. 
A veces, solo nos hace falta un poco de nada, para conseguir mucho. A veces, solo tenemos que pensar. A veces, solo necesitamos sentirnos solos, aunque no lo estemos. 

23 de noviembre de 2014

La sociedad mata.

Los complejos no son más que miedos y vergüenzas que afloran de las personas a las que se les impone un roll y no son capaces de alcanzarlo.
La sociedad se ha empeñado en imponernos rolles de belleza bastante difíciles de conseguir puesto que no todos los cuerpos son iguales. 
En el caso de las mujeres, la imagen de cómo deberían de ser para sentirse guapas lleva muchos años conviviendo con nosotros, y no solo eso, sino que es un tipo de cuerpo inalcanzable para la mayoría y muy sobre explotado en los medios de comunicación. Esto hace que miles y miles de chicas se sientan mal consigo mismas por no poder complacer a nuestra querida industria de la imagen y de la comunicación. 
Hay hombres acomplejados, pero por suerte son muy pocos. Si preguntas en tu círculo de conocidos podrás comprobar que un porcentaje muy muy alto de chicos no tiene ningún tipo de complejo físico, mientras que en el caso contrario, en las chicas, rara es la que no tenga ninguno. Y más en profundidad, los complejos de las mujeres se centran más que nada en el peso y en tener unas caderas o piernas demasiado grandes.
Vale, ¿qué es demasiado grande?
No tenemos que cumplir con las medidas 90-60-90 para estar bien, no necesitamos caber en una 36 para gustarle a alguien, no tenemos que ser como quieren que seamos.
Cada persona tiene su encanto, todos tenemos algo que llama la atención de otro, aunque no de cientos. Pero, para qué  quieres tener cientos de personas admirando tu cuerpo si no sabrían qué  hacer con él, si solo valoran eso.. 
Un cuerpo bonito es un cuerpo que se quiere y es querido, un cuerpo que es aceptado cada mañana y cada noche por quien lo habita y no por los dueños de los medios. Un cuerpo diez es el cuerpo que se muestra tal y como es, un cuerpo en continuo proceso de cambio, un cuerpo al fin y al cabo. 

13 de septiembre de 2014

Answers

¿Cómo le explicarías a una persona que nunca ha tenido visión, a una persona completamente ciega, qué es el color azul? 
De nada sirve que le expliques que es el color del cielo una soleada mañana de junio; que es el color del extenso océano que sacude los barcos de un lado hacia el otro; que es el tono exacto que difícilmente hallarás en una comida; el color de ojos del canon de belleza estipulado en la sociedad desde hace siglos; que cuando ves azul sientes paz, es el color de la tranquilidad. El azul, presente en nuestros días y en nuestras noches. Es uno de los dos colores universales oficialmente aceptados para escribir a mano. El azul está catalogado como un color frío, es uno de los tres colores primarios. El azul que si se junta con el amarillo forman el verde. Y ¿quién es amarillo, y quién es ese tal verde?
Si alguna vez te ves en la situación y tienes que explicarle a una persona ciega cómo es el color azul puedes decirle que es el tono de la vida que nos ofrece la libertad, que nos recuerda que siempre hay una ventana abierta por la que entra aire. Es la forma abstracta que define el ansiado verano. Llévale a una playa y dile que escuche el mar, que ese sonido es azul. Ábrele la ventana un domingo soleado y cuando los pájaros cantar, recuérdale que ese sonido es el color azul. Y si aún así todavía no está muy convencido de lo que es el color azul, dile que cuando llore de felicidad pruebe una de sus lágrimas, que la deje correr por su mejilla mientras ríe y que saboree lo que es el color azul intenso. 

"Yo no escribo para gustar, lo hago para desahogarme."

Publicity

A veces me asombro al darme cuenta de las estrategias ocultas que se esconden en la rutina diaria y que sorprendentemente las hemos asumido como algo inofensivo.
Para ir poniéndonos un poco en materia, la publicidad no son solo aquellos anuncios molestos que nos cortan nuestra película en la televisión, o los catálogos que aparecen en nuestro buzón y que podemos tirar sin más. La publicidad es un conjunto de estudios, estrategias y como no, resultados, de los que nosotros, las personas, somos los objetos de prueba. La publicidad pasa de los míticos anuncios "inofensivos" a colarse en nuestra vida y en nuestra mente, se apodera de nuestros impulsos capitalistas obligándonos a necesitar. Porque no es cierto que nos inciten a comprar algo o a consumir un servicio, sino que nos crea la necesidad de necesitarlo, de quererlo. Y no es solo eso, sino que también nos crea una forma de ver la sociedad en función de lo anunciado. Es decir, nos muestran cómo, quién, por qué y cuándo han de ser consumidos esos productos, y desgraciadamente caemos como moscas.
Año tras año, y como todo, evoluciona y se expande por las actividades diarias, pero esto lo vemos mejor con ejemplos.

Los anuncios de coches son un claro ejemplo del sexismo social con el que compartimos calle. Digamos que en un 90% de los casos (tirando a la baja..) los conductores son hombres. En los anuncios nos enseñan que cuanto más caro y mejor sea el coche, más prestigio tendrá el conductor y a más mujeres atraerá. Porque desgraciadamente si una mujer sale en un anuncio de esta clase, en la mayoría de los casos es o como otro complemento del coche o sin demasiada ropa.

Los anuncios de detergentes y demás productor de limpieza, cosas para el cuidado de niños, depilación, productos anti imperfecciones, dietéticos, para mejorar el tránsito intestinal, y similares, solo muestran mujeres. Y si aparecen hombres, os aseguro que no están dando uso del producto publicitado, Esta es la clase de anuncio que más me enervan, los que venden más la imagen de la mujer ocupándose del hogar, del criado de los hijos, de estar siempre "perfecta".. que la del producto en cuestión. Este tipo de anuncios son los que nos hacen ver que la sociedad, aunque pueda parecer que ha avanzado mucho en este ámbito, sigue casi igual.

Además de estos ejemplos de roll, la publicidad ha llegado a invadirnos en casa, colándose en nuestro ordenador, y esto realmente me inquieta, pues los anuncios que nos aparecen en la pantalla del pc varían según las cosas que hemos buscado por internet, y si no os habéis fijado podéis hacer la prueba. Si entras en una página de zapatillas deportivas, por ejemplo, de forma innata te van a ir apareciendo a lo largo de unos días anuncios en los bordes de tu pantalla sobre zapatillas deportivas.

Más profundo aún, ahora buscando en la reflexión más que en la imagen. ¿Cuántas cosas tienes en tu casa que realmente no necesitas? Piensa en una lista de unas diez cosas, objetos, prendas de ropa, etc de las que te podrías deshacer y nada se vería alterado en tu día a día. Cuántos aparatos tecnológicos, vestimentas, relojes, cosméticos y demás tenemos en nuestros hogares y que casualmente, aunque los hemos renovado, los "antiguos" no se han estropeado, Por qué, si mi reloj de muñeca está en buen estado me he comprado otro, sencillamente porque se agotó la pila. Por qué, si mi móvil funcionaba he comprado otro más nuevo pero con las mismas características funcionales al fin y al cabo..
Porque la publicidad nos ha enseñado dos cosas. La primera es que los seres humanos lo necesitamos todo, necesitamos cada cosa que anuncien. Y la segunda, que es mejor el que más tiene, el que más se gaste en algo y el que más a menudo renueve sus pertenencias.

Tenemos que demostrarles a los que "dirigen el mundo" que somos más listos que ellos, que el cebo de la publicidad y el consumismo se lo pueden tirar a otros, que nosotros no vamos a picar más.

"Yo no escribo para gustar, escribo para desahogarme"



7 de septiembre de 2014

Solitudine

Soledad es un nombre de mujer, Soledad es caprichosa y no sabe lo que quiere, aun así hace y deshace a su antojo devastando corazones por donde quiera que pase. Soledad es bonita por fuera y lo sabe, por eso consigue atraer a tantos a su vera, para después mostrarse tal y como en realidad es. Soledad está triste a pesar de que sonría cuando la miras, Soledad quiere llamarse solo Sol, no le gusta la "edad", dice que es lo que hace que te sientas solo, que es la culpable de su pena y la causante de todos los problemas que nos asfixian. 
Sol es brillante y una vez me dijo que si no quería crecer, que si no quería saber nada de la edad, que podía quedarme donde estaba, Sol me enseñó que con querer vale, que siempre podemos ser jóvenes y que jamás nos tendríamos que acercar a ella. Sol me contó un secreto, Sol en realidad nunca estuvo sola, la edad la hizo parecer oscura, pero que no todos tenemos que seguir su mismo camino. 


"Yo no escribo para gustar, escribo para desahogarme" 

9 de agosto de 2014

Oh darling, my heart is on fire.

Solo echamos de menos las cosas cuando verdaderamente las hemos perdido. Cuando sentimos que lo tenemos todo y seguimos queriendo más, cuando echamos de menos sufrir, cuando ya no hay más cosas reales de las que nos podemos quejar. Es ahí donde decidimos romper con nuestra felicidad continua y decidimos complicarnos la vida de una forma estúpida y realmente dolorosa. 
Porque la felicidad reside en las personas, y cuando escogemos cambiar el rumbo de nuestras alegrías estamos echando por tierra los sentimientos de la otra persona que sujetaba con nosotros la cuerda del bienestar. Cierto es que una cuerda no pesa mucho, no es difícil de recuperar.. pero depende completa y absolutamente de dos, de sus dos lados, de su principio y su final, y por mucho que queramos atarla de nuevo para recuperar su altitud, por mucho que deseemos volver a nuestro paraíso particular, ya no tenemos derecho. 
Las decisiones que tomes en la vida tienen dos características principales. Son irrevocables y son tuyas. Con eso tenemos que aprender a vivir y por desgracia o por fortuna es lo que nos hace avanzar. Equivocarse va de la mano con crecer, por poco que nos guste.


"Yo no escribo para gustar, escribo para desahogarme"